¿Están las pymes preparadas para enfrentarse al reto digital?

 

La digitalización requiere de una evolución y al igual que decía Darwin sólo los más fuertes, los más preparados y con mayor capacidad de adaptación sobrevivirán. Por ello es importante que la marcas se tomen su tiempo para reflexionar cómo quieren enfrentarse a esos cambios y cómo afectarán a la marca para que ésta salga reforzada. Aunque también hay que ser consciente de que no se trata de un cambio finito, sino que la transformación, será una constante y tiene que desarrollarse de forma transversal y no vertical, afectando a todos los estamentos y departamentos de la compañía. Tenga ésta 2 trabajadores como 200 o 2.000.

Uno de los puntos esenciales del proceso de digitalización es la captación y el tratamiento de los datos, por lo que es imprescindible que la plantilla esté concienciada de su importancia y receptiva a comunicar cualquier información interna o externa que afecte a la marca y que pueda ayudar a conocer mejor a su competencia y a sus clientes. La observación es clave para obtener datos precisos y de calidad.

Implicar a todos los agentes que forman una empresa en sí ya es un cambio de mentalidad importante, pero demandado por la situación actual. Si no jugamos en el mismo escenario, ni con las mismas reglas cómo vamos a intentar utilizar las mismas herramientas para tener resultados diferentes: misión imposible, ante nuevas demandas, nuevas mediciones.

Buscar la diferenciación

En el entorno digital la competencia se ha multiplicado de forma exponencial, podríamos decir que es infinita, lo que obliga a las empresas a potenciar sus diferencias y puntos fuertes para aportar valor añadido y destacar en un mercado cada día más atomizado. Una diferenciación que ya no podemos limitarla a los productos o servicios que ofrecen, sino a ir más allá y aportar una estrategia comunicativa diferencial, en la que los mensajes y valores de la compañía vayan en línea con los deseos de su target. El objetivo es lograr su fidelidad.

Estos nuevos requerimientos implican que la empresa desarrolle una comunicación basada en la coherencia. No puede promover unas ideas y luego no seguirlas a pies juntillas, como tampoco puede desligarse de la colaboración de clientes, trabajadores, proveedores… vamos de todo aquél que tenga algo que decir para construir juntos una nueva marca. Un proceso llamado co-creación y en el que la empresa debe aprender a escuchar.

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Otra forma de diferenciarse de la competencia es a través de las emociones. Los clientes buscan un nexo de unión con las marcas y eso se puede lograr ofreciendo experiencias. Desde darles la exclusiva de conocer el nuevo packaging de sus productos, hasta llevarles de visita por su fábrica u organizar un evento en el que se puedan reunir y verse las caras.

La digitalización no es una palabra con la que vestir a una empresa, es un proceso de construcción de valor orientada a acercarse a los consumidores y hacerles felices. Trabajar las emociones hará que los clientes empaticen antes con ella y se la hagan suya.

Un error común

Algunas empresas se equivocan al pensar que digitalizar es centrar sus estrategias en el canal móvil o simplemente centrarse en el mundo online. Error, es mucho, mucho más. Se trata de formar equipo, de poner en común informaciones, de escuchar a los de fuera pero también a los de dentro, de reforzar la utilidad y de detectar necesidades, de integrar el off con el online y hacer que los clientes se muevan entre ambos mundos como pez en el agua.

Todo ello nos llevará a resolver incógnitas ya que en el Siglo XXI nos movemos en un terreno dividido entre lo que sabemos (o creemos que sabemos), lo que intuimos y lo que desconocemos. Por lo que es imprescindible recabar el máximo de información e ir llenando huecos, haciendo pruebas y descartando o integrando procesos sobre la marcha en función de sus resultados. Todo a gran velocidad.

Es cierto que todo esto puede dar un poco de vértigo, sobre todo a las empresas más pequeñas, pero también deben valorar que para ellas realizar según qué cambios será mucho más fácil y rápido que para las grandes multinacionales. Esa es una ventaja competencial que tienen frente a los demás y deben aprovecharse de ella.

 

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