Sweanty convierte la medición del sudor en una nueva herramienta para prevenir accidentes laborales por golpes de calor

Las altas temperaturas están dejando de ser un problema puntual para convertirse en un reto estructural para la prevención de riesgos laborales. Cada verano, las empresas se enfrentan a más episodios de calor extremo, una situación que está obligando a revisar cómo se protege a los trabajadores en entornos especialmente expuestos.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) advierte de que durante las olas de calor el riesgo de accidentes laborales aumenta un 17,4% en España. Más allá de los casos más graves, el estrés térmico se asocia también a fatiga muscular, mareos, dolor de cabeza, pérdida de concentración, menor capacidad de recuperación y un aumento de los errores humanos.

Sectores como construcción, logística, agricultura intensiva, industria, limpieza viaria o determinados servicios urbanos se encuentran entre los más afectados por un fenómeno que ya empieza a transformar la manera en que muchas organizaciones abordan la prevención laboral.

Hasta ahora, la respuesta habitual frente al calor se ha basado en medidas generales como pausas obligatorias, adaptación horaria, zonas de sombra o refuerzo de la hidratación. Aunque siguen siendo necesarias, cada vez más responsables de PRL y RRHH empiezan a explorar modelos más personalizados que permitan adaptar la prevención al riesgo real de cada trabajador.

“El siguiente paso es entender cómo responde cada trabajador para aplicar medidas preventivas más personalizadas y eficaces”, explica Anna LlorellaCEO de Sweanty. “La deshidratación es un factor clave, pero muchas veces invisible, que impacta directamente en la seguridad y el bienestar laboral”.

Datos reales para mejorar la prevención

Sweanty, startup tecnológica fundada en Barcelona como spin-off del CSIC, ha desarrollado una solución que permite medir de forma no invasiva la pérdida de líquidos y electrolitos durante la jornada laboral para estimar el riesgo individual asociado al calor y generar pautas de hidratación personalizadas.

La tecnología utiliza un sensor de sudor patentado por el CSIC, cuenta con marcado CE y ha sido validada clínicamente en el Hospital Sant Joan de Déu.

Su aplicación en entornos laborales permite complementar las medidas preventivas tradicionales con información objetiva y trazable obtenida durante la actividad real de cada trabajador.

“El objetivo no es sustituir las medidas preventivas habituales, sino ir al siguiente nivel de prevención y medir de forma individualizada, proporcionar al trabajador medidas personalizadas de hidratación (agua y sales minerales) y aportar información valiosa al departamento de PRL que ayude a las empresas a tomar decisiones más eficaces y adaptadas a cada uno”, señala Joan Molins, Head of Growth de Sweanty.

Un sistema basado en medición, análisis y formación

La implementación de Sweanty se organiza en distintas fases para adaptarse a la operativa habitual de cada empresa. En primer lugar, se define una ventana de medición, normalmente de hasta dos semanas, en la que se seleccionan jornadas representativas de exposición al calor teniendo en cuenta las tareas, las condiciones ambientales y la actividad real de los trabajadores.

Durante la toma de datos, los trabajadores utilizan los SweaTrackers durante una jornada laboral. Estos dispositivos permiten medir la pérdida real de líquidos y electrolitos de forma no invasiva. Antes de la medición, el equipo de Sweanty forma a los responsables designados por la empresa para garantizar la correcta colocación de los dispositivos y una recogida adecuada de la información.

Posteriormente, los datos se procesan mediante el software de Sweanty para estimar el riesgo individual por calor y traducirlo en recomendaciones prácticas. Cada trabajador recibe un informe individual con sus resultados personales, incluyendo su tasa de sudoración, la pérdida de sodio y un plan de hidratación personalizado, que consiste en una recomendación sencilla del líquido/hora y sales minerales/hora a ingerir durante los próximos 3 meses. Paralelamente, la empresa recibe un informe técnico agregado que permite evaluar el riesgo térmico por áreas, puestos o colectivos, siempre desde una lógica preventiva y de toma de decisiones basada en datos.

El proceso se completa con una sesión formativa dirigida a trabajadores y responsables, orientada a facilitar la interpretación de los resultados, la aplicación de las pautas de hidratación y la identificación temprana de síntomas de deshidratación o estrés térmico. De este modo, la solución no se limita a medir, sino que convierte la información fisiológica en acciones preventivas comprensibles y aplicables durante la jornada laboral.

Un piloto en el Maresme muestra mejoras en bienestar y recuperación

Durante el pasado verano, Sweanty desarrolló junto a Semillas Fitó un piloto en sus invernaderos del Maresme con 20 trabajadores expuestos a altas temperaturas. El proyecto permitió analizar la pérdida de líquidos y electrolitos durante la jornada y traducir esos datos en pautas personalizadas de hidratación.

Tras la implementación de la solución, el 78% de la plantilla reportó una mejora o desaparición de síntomas asociados al calor, como mareos y dolor de cabeza. Además, un 83% afirmó finalizar la jornada con más energía, bienestar y mejor recuperación.

La experiencia también registró una elevada aceptación por parte de los trabajadores y aportó a la empresa información objetiva para reforzar la gestión preventiva del riesgo térmico.

Un desafío creciente para las empresas

El aumento sostenido de las olas de calor y la creciente presión sobre la salud laboral están acelerando la necesidad de evolucionar desde protocolos homogéneos hacia modelos preventivos más personalizados y basados en evidencia. Para Sweanty, la prevención del estrés térmico será uno de los grandes retos de la salud laboral en los próximos años.

“En el contexto actual, ya no deberíamos centrarnos únicamente en cómo reaccionar cuando aparece el problema, sino en cómo anticiparlo mejor”, concluye Llorella. “Entender qué ocurre realmente en el cuerpo del trabajador durante su jornada permitirá proteger mejor la salud y reducir riesgos en el entorno laboral”.

Más información en https://sweanty.tech/

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