El Plan B de los empresarios españoles: por qué cada vez más patrimonios miran fuera de Europa
por Redacción
en Comunicados de Prensa

Los empresarios, antes de invertir, siempre se planteaban la pregunta de cuánto iban a ganar con la operación que tenían entre manos. Ahora esa tendencia ha cambiado.
Cada vez son más quienes comienzan preguntando por la estabilidad de un país, la seguridad jurídica, la protección de su patrimonio o el futuro que pueden ofrecer a sus hijos. La rentabilidad sigue siendo importante, pero ha dejado de ser el único factor que condiciona una decisión de inversión.
Esta es una de las principales conclusiones que extrae Expande Fronteras tras analizar las consultas, conversaciones y decisiones de inversión de cientos de empresarios y familias que, en los últimos meses, han mostrado interés por diversificar parte de su patrimonio fuera de Europa.
Del inversor que buscaba rentabilidad al empresario que busca tranquilidad
«Hace unos años la conversación giraba casi exclusivamente alrededor de la rentabilidad. Hoy hablamos mucho más de diversificación patrimonial, planificación familiar, seguridad jurídica y calidad de vida», explica Sergio Ferrer, cofundador de Expande Fronteras.
La compañía denomina este fenómeno «el Plan B patrimonial», una tendencia que responde al deseo de muchas familias de disponer de alternativas para proteger parte de su patrimonio y ampliar sus opciones de futuro.
«No se trata de abandonar España. Se trata de tener más opciones. Igual que una empresa diversifica mercados para reducir riesgos, muchas familias empiezan a diversificar también parte de su patrimonio entre distintos países.», cuenta Nacho García, cofundador de la compañía.
Un nuevo perfil de inversor
Los datos recopilados por Expande Fronteras durante el desarrollo de Bahía City, su proyecto inmobiliario en El Salvador, muestran un patrón común entre quienes han decidido invertir. El 85 % de los compradores proceden de España y el resto corresponde principalmente a salvadoreños residentes en el extranjero que desean mantener patrimonio en su país de origen o regresar en el futuro. Entre los inversores del proyecto destacan autónomos, empresarios y profesionales de entre 30 y 60 años. De las 224 posiciones comercializadas por la compañía, solo quedan 20 disponibles.
Las cinco grandes preocupaciones del empresario español
Según Expande Fronteras, las conversaciones con los potenciales inversores han cambiado profundamente. Hoy las preguntas más habituales ya no son únicamente cuánto puede revalorizarse una inversión. Las principales preocupaciones son: Cómo proteger el patrimonio familiar a largo plazo, qué países ofrecen mayor seguridad jurídica, cómo planificar la sucesión del patrimonio con mayor tranquilidad, encontrar economías con potencial de crecimiento durante las próximas décadas y disponer de una alternativa residencial para ellos o para sus hijos.
El Salvador entra en el radar
Dentro de ese nuevo mapa internacional, El Salvador comienza a ocupar un lugar que hace apenas unos años resultaba impensable. A la mejora de la seguridad ciudadana, se suma que El Salvador es el tercer país del mundo en crecimiento de llegadas de turistas internacionales, se están desarrollando rápidamente las infraestructuras y la llegada de inversión extranjera han situado al país en el foco de empresarios que buscan mercados emergentes con potencial de desarrollo.
A ello se suma un entorno fiscal que despierta interés entre quienes estudian estrategias de diversificación patrimonial. Entre otros aspectos, El Salvador no aplica un impuesto específico sobre sucesiones y donaciones, una circunstancia que lleva a muchas familias a solicitar información dentro de sus procesos de planificación patrimonial internacional. No obstante, la tributación final dependerá también de la residencia fiscal del inversor y de sus herederos, por lo que cada caso requiere un análisis individualizado.
