El deterioro del mercado del alquiler sigue imparable

De la mano de la última ley de vivienda aprobada hace unos meses vino el tope de los precios y una inseguridad jurídica frente a los impagos y la ocupación que han aumentado aún más el deterioro del mercado de viviendas disponibles para el alquiler. Según el consultor inmobiliario Eduardo Molet, cada vez son más los propietarios que deciden dejar de alquilar y, lo que es peor, “muchos prefieren no hacerlo a inquilinos con situaciones próximas a la vulnerabilidad, porque no quieren arriesgarse a sufrir impagos y a no poder recuperar la vivienda”.

En las grandes ciudades, un inquilino con un salario medio no puede pagar un alquiler al precio actual, que ya está por encima de los 1.000 o 1.200 euros. En muchos barrios, especialmente en los más céntricos, ha desparecido la oferta y cada vez hay menos en zonas periféricas. La subidas de los tipos de interés tampoco está ayudando a aliviar la situación del mercado del alquiler, ya que muchas familias que querían comprar no pueden acceder a una hipoteca y se ven abocados a vivir de alquiler. “Cada vez hay más demanda y menos oferta, y la situación, lejos de mejorar como se aseguraba que se conseguiría con la regulación, ha empeorado”, asegura Molet.

En la agencia inmobiliaria de Eduardo Molet, en lo que va de año la oferta de alquiler ha bajado alrededor de un 15%, Por el contrario, el número de compraventas que se cierran sin financiación ascienden a la mitad del total, una cifra nunca vista. “Pero no todo el mundo puede permitirse comprar una casa sin hipotecarse, y claro, al final la compraventa baja”, aclara Molet, que explica que en ciudades como Madrid está cayendo por encima del 16%. Respecto a los precios, el del alquiler ha subido un 8% desde enero, y respecto al último año la subida roza el 11%. El de venta, por su parte, ya ha bajado un 5% aunque se espera que a finales de año la caída se sitúe entre el 10 y el 15%. “La situación del mercado de la vivienda está empeorando y en las circunstancias actuales es difícil predecir cuándo se iniciará la recuperación”, explica el consultor.

Molet insiste en que detrás de la nueva Ley de Vivienda hay una visión que a medio plazo quiere fomentar que se creen ciertas corrientes de opinión. “Se busca que la sociedad acepte las expropiaciones como un mal menor, y para ello primero tienen que dejar sin vivienda a miles de familias vulnerables que no podrán acceder a ella con los actuales precios de alquiler debido a la poca oferta”.

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