Renovarse o morir

Renovarse o morirTodos hemos escuchado el refrán ‘renovarse o morir’, para evolucionar hay que renovar, crecer y cambiar. Esto ocurre en la vida personal, profesional y también en las empresas. De hecho, si nos fijamos en la imagen corporativa de las tradicionales compañías españolas, desde El Corte Inglés hasta Telefónica, todas han ido cambiando su imagen, su logo e incluso sus colores a lo largo de su historia.

Uno de los últimos grandes y sonados cambios lo ha hecho el PP, y es que los partidos políticos también son marcas que tienen que evolucionar y hacer cambios. Y cuando hablamos de hacer cambios no nos referimos a cambiar líderes o caras visibles, sino a cambiar su imagen corporativa y adaptarla a la actualidad. En concreto, el PP ha optado por un cambio de logo: el nuevo cierra en un círculo las iniciales del partido y su icónica gaviota pero mantiene el azul turquesa del anterior.

Este cambio de imagen no ha pasado desapercibido. Por parte del partido, el jueves 9 de julio se hizo una presentación de la nueva imagen donde se explicaban los objetivos y porqués de esta decisión. La llegada de la noticia a los medios de comunicación produjo rápidamente cientos de comentarios y opiniones en las redes sociales.

En Twitter, Facebook y hasta por Whatsapp se han hecho desde bromas con el logo al revés diciendo que se parecía a Aznar hasta enmarcarlo en un rectángulo en vez de un círculo para simular un sobre. También se han hecho similitudes con otros logos ya existente como el clásico logo redondo de Pepsi y se habla incluso de una copia del partido democrático estadounidense o de que tiene un gran parecido con el logo de Podemos.

En Agenciasdecomunicacion.org no vamos a entrar a valorar el cambio en concreto del logo del Partido Popular, pero sí queremos destacar como este cambio ha hecho que medios de comunicación y la comunidad online hable de esta marca. De este cambio de imagen debemos aprender tres puntos importantes:

• Por un lado, es bueno renovarse y todas las marcas y empresas deben enfrentarse en algún momento al cambio. En 2015 no puede ser válido un logo de la década de los 80. Los nuevos logos tienden a formas simples, con fondos limpios y en los que nada es por adorno, todo tiene un porqué y una reflexión.
• Otra cosa que nos queda clara es que es bueno comunicar un cambio de imagen corporativa o de logo. Ellos lo han hecho en una presentación pero también se podría hacer a través de una nota de prensa. El objetivo es explicar a medios de comunicación y clientes o usuarios que seguimos manteniendo la esencia de la empresa pero sabemos adaptarnos a los nuevos tiempos, evolucionamos y crecemos.
• Es evidente que ante un cambio siempre habrá una reacción y si esta no se produce algo hemos hecho mal. ‘Para gustos colores’ así que seguro que encontraremos opiniones positivas y negativas, como ya sabemos que van a surgir lo aconsejable es tener los argumentos preparados y adelantarnos a esas posibles críticas.

 

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