La comunicación ha ajustado precios y aumentado su creatividad con la crisis

_DSF0665No hay sector ni profesión que no se haya tenido que reinventar para poder hacer frente a la crisis. Cada uno ha buscado sus fórmulas y las agencias de comunicación no se han quedado atrás. Estos últimos años hemos visto como estos profesionales se veían obligados a reajustar plantillas, ofrecer nuevos servicios y rebajar precios para poder seguir adelante.

 
Al haberse destruido muchos puestos de trabajo, la competencia se ha multiplicado con la aparición de agencias de comunicación mucho más pequeñas, normalmente formadas por 2 o 3 periodistas, que ofrecen servicios muy concretos y a unos precios que nada tienen que ver con los que movía el mercado hace 10 años.

 
La crisis ha reforzado el valor de la comunicación, ahora cada euro invertido se tiene que justificar al 100% y por ello a las agencias no les ha quedado más remedio que esforzarse para hacer visible el retorno de sus acciones. Por otro lado, si antes se firmaban contratos anuales, ahora son muchas las agencias de comunicación que renuevan cada 3 o 6 meses. Están a prueba continuamente.

 
Cercanía y especialización
La clave del éxito de estas nuevas empresas no pasa tanto por su política de precios, aunque indudablemente influye, sino porque al ser agencias más pequeñas y no poder cubrir todo el mercado se han especializado en sectores, lo que les permite ofrecer un servicio muy eficaz y competente.

 
Además, este tipo de compañías acostumbran a dirigirse a pymes, emprendedores y startups. Un target que si bien suele ser muy exigente, también valora la cercanía y se deja asesorar. Otro factor a destacar es que a las pequeñas y medianas empresas les gusta tratar con otras pymes, puesto que sienten que entienden mejor su problemática y se sienten más seguros.

 
Priorizar
Las agencias de comunicación ahora tienen un papel como asesores mucho más relevante que hace unos años. Toca analizar bien las necesidades de cada empresa e intentar casarlas con su presupuesto. Algo que a veces es muy complicado y obliga a marcar prioridades y a ser creativos.

 
En este aspecto hay que resaltar la importancia de las estrategias digitales. Ninguna empresa quiere ni puede permitirse quedarse fuera del terreno online y esto está produciendo que muchas marcas aparquen sus proyectos offline en para apostar por la vía 2.0. Un error que les puede salir caro ya que la comunicación es un todo que no se puede dividir.

 
Un aspecto positivo que nos ha dejado la debacle económica es que las grandes agencias se han empezado a dar cuenta que es más importante la rentabilidad de un proyecto que el tamaño de la empresa. Porque la comunicación no es un lujo reservado a las grandes marcas, las pymes se han dado cuentas de que ellas también pueden protagonizar la actualidad.

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