“Solteros en pareja”: el nuevo modelo afectivo que está generando relaciones con compañía, pero sin intimidad
La psicóloga Sandra Ferrer, cofundadora de Programa Mía, empresa de psicología especializada en heridas de apego y vínculos afectivos, analiza el auge de un fenómeno cada vez más frecuente en consulta: personas que que están juntas, pero emocionalmente desconectadas.
La psicóloga Sandra Ferrer, fundadora de Programa Mía, advierte de la expansión de un nuevo modelo relacional que ya está apareciendo de forma recurrente en consulta y en la sociedad actual: los llamados “solteros en pareja”, una forma de vínculo en la que existe relación afectiva, pero no necesariamente intimidad emocional ni construcción de un “nosotros” sólido.
“Hoy encontramos personas que están acompañadas, pero se sienten solas dentro de la relación. Hay pareja, hay planes, incluso hay convivencia en algunos casos, pero no hay sensación de equipo ni de intimidad profunda. Puede que no se conozcan a fondo, ni compartan sus verdaderos afectos, vulnerabilidades y preocupaciones”, explica Ferrer.
Según la especialista, este fenómeno no surge de forma aislada, sino como consecuencia de un cambio cultural más amplio: el paso de relaciones basadas en la dependencia estructural a un modelo de hiperindependencia emocional, donde se ha reforzado el yo individual en detrimento del vínculo compartido.
“Hemos pasado de relaciones de dependencia muy fuertes a un extremo en el que cada uno protege tanto su autonomía que el vínculo se vuelve frágil. Hay un “Yo” engrandecido que debilita el “Nosotros” como forma de protección y la pareja se desarrolla siempre bajo la creencia de que tendrá fecha de caducidad, preparándose para el próximo golpe o “falta”. señala.
De la independencia al “yoísmo”: cuando la pareja deja de ser un equipo
Ferrer describe este fenómeno como una transformación silenciosa de los vínculos afectivos: parejas que funcionan a nivel logístico, pero que no necesariamente comparten su mundo interno.
“Se comparte una vida práctica —planes, rutina…— pero no se comparte el mundo emocional. Y entonces ocurre algo muy significativo: puedes dormir al lado de alguien sin sentir que esa persona te conoce de verdad”, afirma. La economía doméstica también refleja esta división afectiva. Lo de uno, es de uno.
Este modelo, explica, genera una sensación paradójica: seguridad externa, pero desconexión interna. “Da una pseudoseguridad. Porque parece que tienes pareja, pero en realidad no estás construyendo un equipo emocional”.
La evitación emocional disfrazada de libertad
Uno de los puntos centrales del análisis de Ferrer es la idea de que este modelo puede estar funcionando, en algunos casos, como un mecanismo de evitación emocional. “Hoy en día está muy normalizado decir ‘yo primero, yo me priorizo, yo no dependo de nadie’. Y eso, que suena saludable, en algunos casos está ocultando miedo al vínculo”, explica.
Según la psicóloga, algunas personas mantienen relaciones donde no se entregan completamente, evitando la implicación profunda para no exponerse al posible dolor de la pérdida. “Nunca meto la pierna entera en la relación. Solo la punta del pie, por si esto se rompe. Eso protege, pero también impide el vínculo real. Y hay algo que se va marchitando dentro de la relación. La falta de profundidad genera vacíos y anhelos que muchos/as no pueden explicar con palabras más allá de sentir una sensación casi crónica de insatisfacción.”
El desgaste del compromiso en la era de la incertidumbre emocional
Otro de los elementos clave que señala la fundadora de Programa Mía es la dificultad actual para sostener el compromiso a largo plazo.“Hoy decimos ‘te quiero hoy, te elijo hoy’, pero añadimos implícitamente ‘no sé si te elegiré mañana’. Y eso, aunque es humano, desgasta la construcción del compromiso”, afirma.
Para Ferrer, el compromiso no es una emoción puntual, sino una decisión sostenida en el tiempo, algo que entra en tensión con la lógica emocional contemporánea, más cambiante y centrada en el momento presente. “Si todo depende de cómo me siento hoy, las relaciones se vuelven estructuras inestables. Y eso impacta directamente en la sensación de seguridad afectiva.”
Interdependencia: el punto medio entre la fusión y la distancia
Frente a este escenario, la psicóloga propone recuperar el concepto de interdependencia emocional,como equilibrio entre autonomía individual y construcción compartida. “No se trata de volver a relaciones de dependencia ni de perder la individualidad. Se trata de construir un nosotros sólido sin que desaparezca el yo”, explica.
“Muchos de nuestros pacientes acuden desgastados tras una etapa en que ya han aprendido a ser autosuficientes y a alimentar su faceta personal tras desengaños en el vínculo. Ahora la demanda frecuente en consulta es en anhelo de intimidad, la sed de vínculos profundos. Se dan cuenta de que el “Yo” no basta. Ahora piden saber construir un “Nosotros” sin irse ni fusionarse”.
Para Ferrer, el problema actual no es la independencia, sino su exceso sin contrapeso vincular:
“Cuando el yo ocupa todo el espacio, el nosotros se debilita. Y sin nosotros, no hay intimidad, no hay equipo, y la relación se convierte en algo funcional, pero emocionalmente vacío.”
Un fenómeno cada vez más visible en consulta
La psicóloga asegura que este patrón no es teórico, sino clínicamente observable.
“Llegan muchas personas a consulta que han trabajado su autonomía, tienen vida propia, incluso pareja, pero sienten un vacío emocional difícil de nombrar. No es falta de relación, es falta de conexión”, señala. Para Ferrer, el reto actual no es solo encontrar pareja, sino revisar cómo nos estamos vinculando.
“La verdadera pregunta no es si tienes pareja o no, sino qué tipo de vínculo estás construyendo.”
Acerca de Programa Mia – Psicoterapia de alta especialización en heridas de apego.
Programa Mía es un espacio de psicoterapia de alta especialización en heridas de apego y patrones relacionales. Su enfoque se centra en la transformación de la manera en que las personas se vinculan, con el objetivo de favorecer relaciones más seguras, estables y más libres de los condicionantes del pasado.
El trabajo clínico integra psicoterapia de vanguardia con un abordaje somático basado en la evidencia científica, que trabaja más allá de la terapia discursiva. En MIA abogan por un modelo terapéutico basado en cambios a nivel subcortical (emocionales). Ya que conocer la causa de las heridas y la historia de cada uno no implica cambios tangibles en el cómo te vinculas.
El programa aborda de forma habitual duelos no resueltos, vínculos de repetición, dinámicas de enganche emocional, acorazamiento defensivo y dificultades en la construcción de intimidad. Asimismo, acompaña procesos en los que, pese a haber alcanzado estabilidad vital, persisten bloqueos o desajustes en el plano afectivo.
Su metodología se orienta a facilitar cambios profundos en la forma de relacionarse, promoviendo la capacidad de sostener la intimidad, regular el sistema emocional, soltar patrones de control y vincularse desde una mayor seguridad interna.
Acerca de Sandra Ferrer – Sandra Ferrer Herranz | LinkedIn
Sandra Ferrer es psicóloga sanitaria, máster en psicoterapia integradora, especializada en apego, vínculos afectivos y reprocesamiento emocional. Es cofundadora de Programa Mia, un espacio de psicoterapia centrado en las heridas relacionales y la transformación de los patrones de vínculo desde un enfoque subverbal.
Su trabajo se orienta a la psicoterapia de vanguardia con abordaje somático, integrando cuerpo, experiencia y neurobiología del vínculo, desde una perspectiva basada en la evidencia científica en trauma relacional.
Es creadora y divulgadora del contenido de Programa Mia, donde combina práctica clínica y psicoeducación sobre relaciones, apego y regulación emocional. Actualmente cuenta con una amplia comunidad en redes sociales a través de Instagram (@programamia y @sandraferrer).
