“La escucha del cuerpo a la vuelta de vacaciones puede ayudarte a identificar si hay exceso de contaminantes en el hogar”

Carles Surià, Ingeniero y Consultor en biohabitabilidad, nos aconseja sobre cómo detectar la calidad del espacio en el que vivimos para asegurarnos de habitar un hogar saludable y evitar así problemas, molestias y enfermedades

Barcelona, septiembre de 2019.- Cada día vemos escaparates con objetos preciosos para decorar nuestro hogar. Sin embargo, el Ingeniero y Consultor en biohabitabilidad Carles Surià asegura que si supiéramos de qué materiales están hechos, seguramente muchos de ellos no los dejaríamos pasar a nuestro espacio más preciado.

La calidad del ambiente interior de casa y el lugar de trabajo es fundamental para disfrutar de salud y bienestar, pues pasamos el 90% del tiempo en estos espacios. Es precisamente nuestro hogar dónde más tiempo estamos y el lugar donde podemos tomar más decisiones para proteger nuestra salud. Pero, ¿cómo podemos saber realmente si nuestro hogar es o no saludable?

“Un buen consejo es escuchar su cuerpo, especialmente cuando se vuelve de vacaciones y se puede comparar entre el hotel o apartamento y la propia vivienda. Si fuera de casa la persona duerme de un tirón y al volver a casa se despierta cada día a las tres o a las cuatro de la madrugada, aprieta los dientes, sufre sudoración nocturna o bien se despierta con dolor de cabeza o mareos, es probable que en casa haya algo invisible a sus ojos que no está bien.”, explica Carles Surià.

Si, por ejemplo, el caso es que tenemos la sensación de levantarnos cada día muy cansados, Surià asegura que podría deberse a que nos encontráramos viviendo rodeados de una fuerte contaminación electromagnética, normalmente procedente de la instalación eléctrica del cabezal de la cama. “Hoy en día tenemos la casa llena de aparatos, pero debemos evitar su cercanía a las zonas de descanso a fin de reducir los campos electromagnéticos alrededor de la cama. Sobretodo, la cama no debe estar enfrentada a los electrodomésticos de la cocina pared con pared. Y nada de móviles cargando en la mesita de noche.”, señala Surià.

Asegurarnos de tener un hogar saludable puede evitarnos problemas graves como la rinitis o el asma. Si estos se producen más en la casa que en la calle, según Surià, “lo más probable es que se trate de contaminación biológica invisible a los ojos, como ácaros u hongos. También puede ser causado por humedades bajas y la presencia de mobiliario y telas sintéticas, factores que ayudan a levantar el polvo.”

“En general, la utilización de productos naturales como pinturas minerales, alfombras y cortinas de algodón, suelos cerámicos o parquet de madera y ante todo, ventilar las estancias, son buenos consejos. No obstante, quien piense que la utilización de productos naturales no entraña ningún riesgo está equivocado. A modo de ejemplo, los disolventes sintéticos de pinturas suelen contener hidrocarburos aromáticos que se relacionan con algunos tipos de cáncer, pero disolventes naturales como los terpenos pueden provocar alergias o irritar los ojos y las mucosas a algunas personas. En este caso, apostar por el agua como disolvente es mi recomendación.”, concluye Surià.

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