El Estado confía la defensa del ciberespacio a la ingeniería informática y le niega el trato que da a las demás ingenierías

El Consejo General pide al Gobierno que apruebe mediante orden ministerial la ficha del Grado en Ingeniería Informática, con el mismo instrumento que emplea para las restantes ingenierías.

El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 20 de abril la convocatoria anual de plazas de los Cuerpos de Ingenieros de las Fuerzas Armadas (Resolución 452/38202/2026, de 15 de abril, de la Subsecretaría de Defensa). Entre ellas figuran plazas reservadas «para la potenciación de la capacidad de ciberdefensa del Mando Conjunto del Ciberespacio», que implican «obtener como primer destino un puesto» en ese Mando y a las que se accede con titulación de Ingeniería en Informática. El Estado encomienda así a estos profesionales una función de defensa nacional.

La misma convocatoria, sin embargo, reserva la condición de «profesión regulada» al Ingeniero de Telecomunicación y describe la Ingeniería en Informática como «profesión con recomendación». El Consejo General no comparte esa calificación y pide corregirla donde nace: en la ficha del título.

Una profesión con estructura propia

La profesión existe y tiene arquitectura institucional. Los títulos universitarios oficiales de Ingeniería Técnica en Informática se establecieron en 1990. Las Cortes Generales crearon el Consejo General mediante la Ley 21/2009, de 4 de diciembre, y el Gobierno aprobó sus Estatutos Generales por el Real Decreto 517/2015, de 19 de junio. Varias leyes autonómicas han creado los colegios profesionales del sector, con la deontología y el control colegial que ello comporta.

Lo que el Consejo reclama no es nacer: es que el Estado culmine esa ordenación con los instrumentos que ya aplica a las demás ingenierías. La divergencia arranca de 2009, cuando la ficha de los estudios de Ingeniería Informática se aprobó como una recomendación del Consejo de Universidades, mientras las restantes ingenierías disponen de orden ministerial para la verificación de sus títulos.

La seguridad empieza en las personas

La reciente difusión de un documento con datos personales de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas, cuya investigación sigue abierta, ha situado la seguridad digital en el centro de la conversación pública. Sea cual sea el origen que esa investigación acabe fijando, la enseñanza es estable: la seguridad no depende solo de las herramientas; depende de quién diseña los sistemas y de quién responde de las decisiones sobre el dato.

Ninguna ordenación hace invulnerable a una organización. Sí permite saber quién está cualificado para intervenir en sistemas de los que dependen servicios esenciales y quién asume la responsabilidad de esa intervención.

Por ello, el Consejo General pide al Gobierno la aprobación mediante orden ministerial de la ficha de verificación del Grado en Ingeniería Informática; y pide a todas las Administraciones que las funciones críticas que encomienden a estos profesionales lleven aparejada la exigencia de cualificación correspondiente. La coherencia es sencilla de enunciar: la cualificación que el Estado exige cuando recluta debe ser la misma que reconoce cuando ordena la profesión.

Referencias normativas

Resolución 452/38202/2026, de 15 de abril, de la Subsecretaría (Ministerio de Defensa), «BOE» núm. 96, de 20 de abril de 2026.

Resolución de 8 de junio de 2009, de la Secretaría General de Universidades, por la que se da publicidad al Acuerdo del Consejo de Universidades sobre recomendaciones para los títulos oficiales en los ámbitos de la Ingeniería Informática.

Reales Decretos 1460/1990 y 1461/1990, de 26 de octubre (títulos universitarios oficiales de Ingeniero Técnico en Informática de Gestión y de Sistemas).

Ley 21/2009, de 4 de diciembre, de creación del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingeniería Técnica en Informática.

Real Decreto 517/2015, de 19 de junio, por el que se aprueban los Estatutos Generales de los Colegios Oficiales de Ingeniería Técnica en Informática y de su Consejo General.

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