Más de 321 millones de pasajeros al año: el desafío de las aerolíneas para garantizar la fiabilidad de los datos que sostienen sus operaciones y ventas

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El transporte aéreo sigue batiendo récords de actividad, pero el crecimiento del tráfico plantea también desafíos tecnológicos que van más allá de la capacidad aeroportuaria o la renovación de las flotas. La gestión de los datos que utilizan las aerolíneas para operar sus vuelos, gestionar reservas y analizar sus ventas se ha convertido en un elemento estratégico para el funcionamiento del negocio.

Los aeropuertos españoles de la red de Aena cerraron 2025 con 321,6 millones de pasajeros, un 3,9% más que el año anterior, y cerca de 2,7 millones de movimientos de aeronaves. En el conjunto de Europa, EUROCONTROL contabilizó alrededor de 11 millones de vuelos durante el mismo ejercicio, con una media superior a los 30.000 vuelos diarios.

Estas cifras ilustran la dimensión de un sector en el que la actividad operativa y comercial depende de múltiples sistemas de información. Sin embargo, la incorporación de nuevas soluciones tecnológicas no garantiza por sí sola una gestión más eficiente. La fiabilidad de los datos, su correcta estructuración y la coherencia de los modelos sobre los que se construyen los sistemas resultan determinantes para aprovechar las inversiones en tecnología.

Así lo señala zenital, consultora especializada en datos e inteligencia artificial que trabaja en proyectos vinculados a las operaciones de vuelo y a la actividad comercial de las aerolíneas relacionados con migraciones, unificaciones del modelo de datos, auditorías o reporting. Su equipo pone el foco en la necesidad de revisar las arquitecturas de datos y los sistemas de reporting antes de seguir ampliando las capacidades tecnológicas de las compañías.

“En una aerolínea, los datos no sirven únicamente para elaborar informes, sino que son fundamentales para entender las operaciones y tomar decisiones comerciales. Por eso, antes de incorporar nuevas soluciones tecnológicas, es esencial garantizar que la información es fiable, que los indicadores se interpretan de manera consistente, que los datos responden a las necesidades reales del negocio y que tienen la calidad suficiente para permitir tomar decisiones fundamentadas”, explica Àlex Robles, Delivery Lead para proyectos del sector en zenital.

EL VÍNCULO ENTRE LOS DATOS Y LA CUENTA DE RESULTADOS

A diferencia de otros sectores, en el transporte aéreo existe una estrecha conexión entre los sistemas de información y dos de las principales áreas del negocio como son las operaciones y la comercialización. En la parte operativa, los datos intervienen en el seguimiento y análisis de la actividad de vuelo; mientras que, en el área comercial, permiten gestionar y analizar información relacionada con reservas, ventas y otros procesos que influyen en la evolución del negocio.

La calidad de esta información resulta especialmente relevante cuando los datos proceden de distintos sistemas y deben combinarse para elaborar informes o respaldar decisiones empresariales.

Un modelo de datos mal diseñado puede generar inconsistencias entre indicadores, dificultar la elaboración de informes fiables o incrementar el trabajo necesario para contrastar información. En el área comercial, por ejemplo, las diferencias entre fuentes de datos pueden complicar el análisis de reservas y ventas. En operaciones, pueden limitar la fiabilidad de determinados análisis de actividad.

No se trata necesariamente de fallos visibles para el pasajero, sino de problemas internos que pueden reducir la eficiencia de los equipos y dificultar la toma de decisiones. Así lo explica Àlex Robles: “Uno de los problemas más habituales aparece cuando distintas áreas de una compañía trabajan con cifras que no coinciden. Y no siempre se debe a que los datos sean incorrectos: muchas veces el origen está en cómo se han definido los indicadores, cómo se han integrado las fuentes o cómo se ha modelado la información. El resultado es que los equipos dedican más tiempo a reconciliar cifras que a analizarlas y utilizarlas para tomar decisiones”.

AUDITAR ANTES DE INVERTIR O EL COSTE DE CONSTRUIR SOBRE SISTEMAS DEFICIENTES

Uno de los riesgos de los procesos de transformación tecnológica es incorporar nuevas herramientas sin haber revisado previamente la calidad de la información y la estructura de los sistemas existentes. En este contexto, las auditorías de datos y de reporting adquieren relevancia como mecanismos para identificar posibles deficiencias antes de acometer nuevos desarrollos. Las primeras permiten analizar la consistencia de la información, la estructura de los modelos y las relaciones entre las diferentes fuentes de datos; mientras que las segundas se centran en comprobar que los indicadores, informes y sistemas de análisis ofrecen resultados coherentes y responden a las necesidades reales del negocio.

El objetivo es evitar que posibles errores de origen se trasladen a nuevas soluciones tecnológicas, obligando posteriormente a revisar desarrollos o a dedicar recursos adicionales a corregir inconsistencias. Desde zenital consideran que esta revisión previa debe formar parte de las decisiones de inversión tecnológica de las aerolíneas, especialmente cuando los proyectos afectan a procesos operativos y comerciales. “En ocasiones, las organizaciones se centran en desarrollar nuevas funcionalidades sin detenerse a comprobar si lo que ya tienen está correctamente construido. El riesgo es seguir invirtiendo sobre una base que arrastra problemas. Una auditoría permite identificar esas debilidades antes de que se trasladen a nuevos sistemas y su corrección resulte más compleja y costosa”, explica el Delivery Lead de zenital.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO RESUELVE LOS PROBLEMAS DE ORIGEN

El avance de la inteligencia artificial y la automatización añade una nueva dimensión al debate sobre la calidad de los datos en el transporte aéreo. Las compañías disponen de herramientas cada vez más avanzadas para analizar información, automatizar tareas y desarrollar nuevas capacidades de negocio. Sin embargo, estas tecnologías no eliminan las deficiencias de los sistemas de información sobre los que se apoyan.

Una arquitectura inadecuada, la falta de consistencia entre fuentes o los errores en los modelos de datos pueden condicionar la fiabilidad de los resultados obtenidos mediante herramientas de análisis avanzado e inteligencia artificial. Por ello, el desafío no consiste únicamente en incorporar nuevas soluciones, sino en determinar si la infraestructura de datos existente está preparada para utilizarlas.

“La inteligencia artificial puede aportar mucho valor al sector aéreo, pero no corrige por sí sola una arquitectura de datos deficiente. Si la información de partida es inconsistente o los modelos no están bien diseñados, podemos acabar automatizando procesos que ya tenían problemas. Antes de hablar de inteligencia artificial, hay que asegurarse de que los datos son fiables”, advierte Àlex Robles.

DE LA INFRAESTRUCTURA TECNOLÓGICA A LA EFICIENCIA EMPRESARIAL

La evolución del sector aéreo obliga a las compañías a revisar continuamente sus procesos y capacidades tecnológicas. Pero, más allá de la inversión en nuevas herramientas, una parte del trabajo se encuentra en sistemas menos visibles como las arquitecturas de datos, los modelos de información y los mecanismos que permiten comprobar su fiabilidad. La conexión entre tecnología y negocio convierte estas decisiones en una cuestión que trasciende los departamentos informáticos. La calidad de los datos influye en la capacidad de las organizaciones para analizar su actividad, elaborar informes consistentes y respaldar decisiones operativas y comerciales.

Para zenital, el punto de partida debe ser identificar qué información necesita realmente cada área del negocio, comprobar su fiabilidad y garantizar que las soluciones tecnológicas se construyen sobre una base sólida. “El verdadero valor de una plataforma de datos no está en la cantidad de información que almacena ni en la sofisticación de las herramientas que incorpora, sino en la confianza que genera en quienes la utilizan. Cuando los equipos confían en sus datos, pueden dedicar menos tiempo a cuestionar las cifras y más a analizar el negocio, identificar oportunidades y tomar mejores decisiones. Y eso tiene especial impacto en una industria como esta”, sostiene Àlex Robles.