La crema solar Safe Sea inhibe la dolorosa picadura de la carabela portuguesa

El protector solar contiene ingredientes únicos patentados que desactivan el mecanismo de picadura de las medusas

Centenares de estos peligrosos ejemplares han invadido playas de Alicante, Murcia y Andalucía. Los investigadores prevén que las condiciones ambientales y la sobrepesca provoquen más avistamientos en las principales zonas turísticas del Mediterráneo.

Barcelona. Mayo, 2018.- Es un hecho, las medusas ya están aquí. En los últimos días, centenares de ejemplares de Carabela Portuguesa (Physalia phisalis) han invadido las playas de Alicante, Murcia y Andalucía. Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO), prevén más avistamientos en otras principales zonas turísticas del Mediterráneo. Las condiciones biológicas y ambientales y la sobrepesca son las principales causas. La picadura de esta temida especie es venenosa y muy dolorosa. Puede provocar fiebre, dolor de cabeza, inflamación local, náuseas, vómitos y/o nerviosismo. Para evitar este serial de malestares entre los bañistas, la marca SAFE SEA distribuye en el mercado farmacéutico una gama de cremas solares que inhiben la picadura de toda especie de medusa. Y entre ellas, la de la temida Carabela Portuguesa.

El aspecto alienígena la delata. Si bien es cierto que es una de las especies más llamativas, su picadura se produce en milésimas de segundo. Muy poco tiempo para reaccionar e intentar evitarla. Cada uno de sus largos tentáculos contiene miles de células urticantes que se activan al entrar en contacto físico con la piel humana. Estas células contienen túbulos como arpones que inyectan veneno en la piel, generando dolor, sarpullidos y enrojecimiento.

El éxito de la crema solar Safe Sea reside en su formación. Contiene ingredientes únicos patentados que desactivan el mecanismo de picadura de las medusas, imitando el sistema de defensa que protege al pez payaso de las anémonas de mar. Es así como evita que los tentáculos de estas aguamalas se estimulen al entrar en contacto con la piel humana. Si bien la eficacia como inhibidor con toda especie de medusa es indiscutible y demostrada científicamente, se advierte que siempre puede haber alguna picada. Aunque siempre de menor efecto que si no se tiene la protección de Safe Sea en la piel.

Ya son muchas las familias turistas y los profesionales de la natación en aguas abiertas, que atentos a las recientes predicciones de Josep Maria Gili, profesor e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas del Mar de Barcelona (CSIC), recurren a este eficaz protector. Según el investigador, se prevé un año de mayores avistamientos: «Tenemos casi 25 años de estudios en las costas y sabemos que cada seis años aproximadamente se dan las condiciones biológicas y ambientales para que haya más medusas. Estamos en este sexto año».

Además, confirma que la sobreexplotación de los océanos favorece las apariciones de dichos animales en nuestras costas: «Todas esas medusas son el alimento de peces, tortugas… Hemos quitado del mar gran parte de sus depredadores y sus poblaciones son cada vez mayores», argumenta.

Por otro lado, Ignacio Franco, investigador del Centro Oceanográfico de Murcia y del Instituto Español de Oceanografía (IEO), añade un factor también decisivo en la aparición masiva de medusas: las fuertes corrientes marinas. “Las Carabelas Portuguesas tienden a moverse por la superficie y los vientos son clave para sus desplazamientos.”

Mas allá de la eficacia del protector solar Safe Sea, ambos investigadores están de acuerdo en la peligrosidad que supone para el bañista una plaga de la especie Physalia phisalis: “Con la carabela, cuando se ve, hay que salir del agua lo más rápido posible. Sin correr, poco a poco, pero lo mejor es que cambiemos el plan de ese día. No hay que jugar con ellas».

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